El $DXY exhibe un sesgo alcista. La euforia actual por el oro y la plata genera cautela, sugiriendo que el ciclo está avanzado. La fortaleza del dólar y los extremos en metales preciosos configuran un panorama complejo. cita[1], cita[2]
Se identificó una oportunidad alcista en América Latina a finales de 2024 y en 2025. La premisa se basaba en valoraciones históricamente deprimidas y atractivos rendimientos por carry y dividendos. cita[3]
La dinámica donde EE. UU. exporta deuda para importar poder es clave; esta mecánica mantiene la demanda en niveles elevados, haciendo eco del dilema de Triffin. cita[4]
Experiencias pasadas resaltan que el apalancamiento magnifica los errores. Una aproximación sin apalancamiento favorece la claridad mental y la disciplina, impidiendo que las emociones dicten las decisiones. cita[5]
Se notificó un alza en el margen de los futuros de plata /SI en ToS, pasando de $91k a $104k. cita[6]
Hay rumores sobre la subcontratación de NVIDIA a Intel para el 2028 en su plataforma Feynman. Mientras TSMC retiene el dominio en procesos avanzados y empaque, su posición dominante la convierte en un objetivo estratégico para EE. UU., cargando a los clientes con una responsabilidad significativa. cita[7]
Corning (GLW) es fundamental para conectar supercomputadoras, con el negocio de comunicaciones ópticas en fase inicial. Se aconseja una acumulación por DCA. cita[8]
El oro ha marcado su RSI anual y mensual más alto. Sin embargo, en marcos temporales semanales o diarios, aún no alcanza esos picos. cita[9]
$RIVN registra 20 caídas en 24 días, con un retroceso del -34%. El RSI diario en 30 ha sido históricamente un indicador de rebotes masivos en 1-2 meses, lo que la posiciona como tradable, no investable. cita[10]