📌 Los costes de construir infraestructura de IA presionan los precios del hardware

Sistema editorial automatizado de BullSignal Publicado

El impacto de la inversión en centros de datos de IA se está desbordando desde la cadena de servidores hacia precios de hardware más amplios. Lo que ahora merece atención no es si el gasto de capital en IA seguirá creciendo, sino que su ocupación de obleas, empaquetado, memoria y servicios relacionados ya ha empezado a cambiar los costes y las cotizaciones de los fabricantes aguas abajo.

Según informes, MediaTek y Qualcomm subirán en el tercer trimestre los precios de los chips para smartphones, debido a que la construcción de centros de datos de IA ha elevado los costes de la cadena de suministro, como obleas, materiales de empaquetado y servicios. La relación central aquí es muy directa: los clientes de centros de datos siguen gastando para ampliar, la capacidad y los materiales aguas arriba son ocupados por una demanda más alta, aumentan los costes de adquisición de los fabricantes de chips para móviles, y parte de la presión se transfiere después a la cadena de la industria de smartphones. Para la electrónica de consumo, esto no es una subida de precios causada por una mejora de la demanda, sino que se parece más a una transmisión pasiva de costes aguas arriba.

La transmisión en el extremo de las tarjetas gráficas es más evidente. Se dice que Nvidia, debido al aumento de los precios de los chips de memoria, volvió a subir los precios de las tarjetas gráficas, con un incremento de 20%-30%, siendo también la tercera subida de precios de este año. Esto muestra que la memoria no es solo un problema cíclico propio de las compañías de almacenamiento, sino que también afectará la fijación de precios finales de las GPU y las tarjetas gráficas. Quien pueda trasladar los costes tendrá más probabilidades de conservar el margen bruto; quien esté en los eslabones intermedios y además carezca de poder de fijación de precios verá sus beneficios más fácilmente comprimidos.

Pero esta línea no puede entenderse simplemente como que todas las compañías de hardware y almacenamiento se benefician. Ya hay opiniones que consideran que el auge de la memoria se acerca a un punto de inflexión, y que los precios contractuales de los chips podrían tocar techo a finales de 2026. Otro punto que hay que distinguir es que las ganancias de las compañías no necesariamente cambian de forma sincronizada con los precios spot. Tomando SanDisk como ejemplo, el material menciona que sus acuerdos plurianuales aportan USD 42 mil millones de RPO, lo que podría proporcionar cierta protección a los ingresos posteriores. Lo que habrá que verificar después es cuánto tiempo pueden sostenerse las subidas de precios, y si la protección contractual puede cubrir la presión de costes y de caída de precios.

Fuentes