📌 El gasto en capacidad de IA debe evaluarse por las compras reales
Microsoft redujo su guía de gasto de capital para 2026 de USD 190 mil millones a USD 175 mil millones, lo que en apariencia parece un enfriamiento de la inversión en IA. Pero esta información no puede entenderse directamente como que Microsoft esté reduciendo la construcción de centros de datos. Las explicaciones relacionadas señalan que el cambio proviene principalmente del criterio contable: Microsoft extendió la vida útil estimada de los centros de datos y edificios de oficinas de 15 años a 25 años, y después de que entre en vigor a partir del año fiscal 2027, más nuevos arrendamientos de centros de datos podrían dejar de capitalizarse bajo el criterio original.
El impacto para los inversores es que la cifra de gasto de capital en sí podría haber perdido una parte del importe “incluido en el balance”, pero eso no equivale a una reducción sincronizada de la demanda de servidores, redes, suministro eléctrico y salas de máquinas. Para juzgar si la infraestructura de IA realmente se está desacelerando, aún hay que mirar las compras reales, los compromisos de arrendamiento, el ritmo de entrega y los retornos del negocio en la nube, en lugar de fijarse solo en revisiones al alza o a la baja de una única guía de Capex.
Por otro lado, SpaceX planea construir el próximo año 4GW de capacidad de cómputo usando Rubin racks, lo que muestra que la demanda de capacidad de IA podría no provenir solo de proveedores tradicionales de nube como Microsoft, Google, Amazon y Meta. Si este tipo de proyectos avanza, Nvidia y la cadena relacionada de infraestructura de IA tendrán una fuente adicional de demanda. Sin embargo, la planificación del proyecto aún no es conversión en pedidos, y más adelante todavía habrá que verificar el presupuesto, el suministro y el progreso de la construcción.
Las acciones de semiconductores reaccionan con fuerza a estas noticias porque el gasto de capital en la nube se transmite a lo largo de la cadena industrial global. El diseño de chips en Estados Unidos, la fabricación en Taiwán, la memoria en Corea del Sur, los materiales en Japón, los equipos en Europa y el empaquetado en el Sudeste Asiático podrían verse afectados por las expectativas de compras de los proveedores de nube. Por lo tanto, la cuestión más importante ahora no es juzgar simplemente si el Capex de IA ha tocado techo o seguirá expandiéndose, sino distinguir entre cambios contables, capitalización de arrendamientos y demanda real de construcción de capacidad de cómputo.
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