📌 Con los índices en nuevos máximos, la demanda de cobertura no se ha retirado
Cuando el S&P 500 alcanzó un máximo histórico, el VIX subió alrededor de 3%. Esto no coincide con la combinación habitual de precios de acciones al alza y volatilidad implícita a la baja de forma simultánea cuando el apetito por riesgo se intensifica de manera generalizada. Según la opinión pertinente, en este entorno el VIX debería estar más cerca de 14; en realidad, sigue alrededor de 15.57, lo que indica que el mercado de opciones no ha retirado por completo la valoración de la volatilidad posterior.
La trayectoria de los precios también respalda este punto. En 11 días de negociación, QQQ primero cayó 8% en 6 días y luego recuperó 8% en 5 días. Que el índice vuelva a su nivel original no significa que el riesgo durante el período de tenencia haya desaparecido. Las caídas y subidas bruscas elevan la volatilidad realizada y también dan a los inversores más razones para mantener posiciones protectoras, respaldando así la volatilidad implícita de las opciones.
Por lo tanto, la descripción más precisa en este momento no es «baja volatilidad», sino la coexistencia de la recuperación del índice y la demanda de cobertura. El VIX se acerca al rango bajo anual de 15 a 15.50, y los próximos tres meses suelen mostrar además una tendencia estacional al alza, pero esto no es una predicción segura. Lo que habrá que observar a continuación es: si el índice sigue subiendo, si el VIX puede bajar; si no puede, esta divergencia significa que el mercado aún deja precio para nuevos impactos.
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