📌 Los contratos a largo plazo de SanDisk con precio fijo ponen a prueba la capacidad de trasladar costes al consumidor final
El significado de la escasez de NAND está pasando del alza de las cotizaciones al contado a si los proveedores pueden incorporar precios e ingresos en contratos a largo plazo. SanDisk reveló que sus acuerdos a largo plazo de NBM ya cubren a 8 clientes, asegurando aproximadamente el 60% de su capacidad de producción para 2027 a 2028. Los acuerdos tienen una duración máxima de 5 años, con un plazo medio ponderado de 4 años. Calculados según los precios mínimos contractuales, los acuerdos firmados representan unos ingresos contractuales mínimos de USD 93 mil millones.
La clave de este tipo de acuerdos no es solo el volumen de pedidos, sino el límite mínimo de precio. Si los clientes se comprometen a cubrir parte de la capacidad futura y aceptan un precio mínimo, la visibilidad de ingresos de SanDisk será mayor que si dependiera únicamente del mercado al contado. Sin embargo, esto no significa que las ganancias ya estén aseguradas. La rentabilidad real sigue dependiendo del ritmo de las entregas, los costes y el precio de la capacidad restante.
La capacidad del mercado final para absorber el aumento de costes es una verificación más importante en el siguiente paso. La comparación de costes de materiales de Counterpoint muestra que el iPhone 18 Pro Max con 12GB+1TB cuesta casi USD 300 más que la generación anterior, siendo el almacenamiento el principal impulsor. Esta fuente considera que Apple podría aumentar escalonadamente los precios minoristas según la capacidad de almacenamiento, para proteger el margen bruto de las versiones de mayor capacidad.
Por tanto, la protección que los contratos a largo plazo brindan al segmento upstream ya es más concreta, pero que su efecto pueda trasladarse hasta el sector de la electrónica de consumo aún depende de si la demanda se mantiene estable tras las subidas de precio de las versiones con mayor almacenamiento. Si el mercado final no puede trasladar los costes, las marcas asumirán una mayor presión de costes, y el ritmo de compras futuro también podría volverse más cauteloso.
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