📌 Las perturbaciones energéticas están trasladando presión a los precios de los alimentos
El riesgo de las perturbaciones en Ormuz no se limita a los precios del petróleo. Lo que más merece seguimiento es que los costes de la energía y del transporte marítimo podrían transmitirse gradualmente a los precios de los alimentos a través de dos vías: los insumos agrícolas y el transporte de granos.
La primera vía es la logística. El contexto geopolítico provoca que los buques tomen rutas alternativas, lo que alarga las distancias de transporte y aumenta el consumo de combustible y los fletes. El comercio de granos tiene grandes tonelajes y bajos márgenes unitarios, por lo que los cambios en los costes logísticos son difíciles de absorber fácilmente. Para los importadores y comerciantes, el aumento de los fletes eleva directamente el coste puesto en destino; si los costes persisten, los precios minoristas de los alimentos enfrentarán presión al alza.
La segunda vía es la oferta. El gas natural es un insumo importante para la producción de fertilizantes, mientras que el diésel es un combustible habitual en la producción y el transporte agrícolas. Si se interrumpe el suministro relacionado, los costes de los insumos de los agricultores aumentarán, y la siembra y el rendimiento de la próxima temporada podrían verse presionados. La fuente también plantea que la probabilidad de formación de un fuerte El Niño es muy alta; si se cumple esta evaluación climática, los choques meteorológicos se superpondrán a las restricciones de fertilizantes y diésel, en lugar de sustituirse entre sí.
Por lo tanto, las variables clave no son la cotización del crudo de un día concreto, sino cuánto tiempo duran las interrupciones marítimas, si el suministro de fertilizantes y diésel puede recuperarse, y si se materializan los riesgos meteorológicos. Si estas presiones se alivian rápidamente, la inflación alimentaria no necesariamente formará una tendencia sostenida. Si persisten múltiples restricciones, los precios de los alimentos podrían convertirse en el siguiente tramo de transmisión mediante el cual el choque energético afecta a los costes de consumo, los márgenes de beneficio empresarial y las expectativas de inflación.
▌ Fuentes