📌 El endurecimiento previo del BCE advierte sobre el riesgo de inflación de segunda ronda en EE. UU.
El BCE ya ha subido los tipos, mientras que la Reserva Federal aún no ha actuado. Lo que merece atención en esta divergencia de políticas no es cuál de los dos bancos centrales es más agresivo, sino si el shock energético está pasando de los precios del petróleo a una fase más persistente de inflación.
El aumento de los precios de la energía eleva primero los costes de las empresas y los hogares. Si la presión de costes afecta aún más a las negociaciones salariales y a la fijación de precios de bienes y servicios, la inflación dejará de ser solo una fluctuación puntual de los precios de la energía. Los participantes del mercado consideran que Europa depende más de las importaciones de energía y que las negociaciones salariales son más rígidas, por lo que el BCE estará más alerta ante esta transmisión de segunda ronda. La reacción política de Europa puede servir como referencia para observar el riesgo en EE. UU., pero no puede tomarse directamente como una previsión de la trayectoria estadounidense.
Los consumidores estadounidenses también compran petróleo en el mercado global y, por tanto, difícilmente pueden evitar por completo los shocks energéticos externos. Sin embargo, la inflación estadounidense también está influida por condiciones internas. Otro punto de vista señala que el estímulo fiscal de Washington podría seguir proporcionando apoyo estructural. Si este factor es más fuerte, el impacto de los precios del petróleo sobre la inflación, los tipos de interés y los costes empresariales en EE. UU. podría diferir del de Europa.
Lo esencial por verificar es si la presión energética seguirá transmitiéndose a los salarios y a precios más generalizados, en lugar de limitarse a los propios precios del petróleo; al mismo tiempo, si los factores fiscales estadounidenses amplificarán o modificarán esta cadena de transmisión. Los materiales actuales son todos comentarios de mercado y no incluyen documentos de política, ni datos desglosados de salarios o inflación; las conclusiones aún requieren verificación mediante datos posteriores.
▌ Fuentes